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Nuevos dados para ideas diferentes en el grupo literario "Entre letras".  He aquí los dados...  Y he aquí el microrrelato: ¡POR AVENTURARSE QUE NO QUEDE! El astuto rey sabía que si mandaba a aquel extraño ser, más parecido a una ameba que a un héroe, en busca del tesoro escondido, el intenso temporal que azotaba siempre aquellas islas le arrojaría sobre el lecho de cangrejos que habitaban donde nadie alcanzaba nunca a llegar.  Pero no contó el rufián con la sabiduría del chico, que le hacía ganarse a diario el título de “ monsier memoria de elefante”, para apartar de su destino finales fatales. La tarde en que se aventuró a regresar a la corte llovieron las notas del himno triunfal a su alrededor, en justo homenaje de quien ganó con su hazaña el nuevo reino y a su resignada dama.
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Hay placeres que se convierten en costumbres, y costumbres que se antojan delicias. Este es mi breve relato, con base en los dados, para el Grupo "Entre letras" Atravesó con su lupa los cien mil recovecos que tenía la casa, buscando alguna pista sobre el extraño suceso, pero no halló más prueba que una cerradura abierta y un billete de avión raído, como si hubiera sido atravesado por un rayo certero; así que, con cara de incredulidad, el inspector solo pudo certificar que el inquilino desapareció de allí como por arte de magia. https://www.facebook.com/groups/grupoliterarioentreletras/

Homenaje a García Márquez... aquel 18 de abril vacío

La noche en que anunciaron el gran deceso a Mireia le había dado por pasarla en vela. Por eso fue la primera, después de aquel cronista de barrio venido a menos por causa de su fuerte adicción a las drogas y a las putas pero elevado ahora al estrellato de un día por la fatal noticia, en conocer este hecho. No pudo menos que sentirse impactada; casi huérfana por tercera vez , pensó. Tal era su intimidad imaginada con el escritor de sueños, ahora vagante en los limbos perdidos del camino de ida sin vuelta.             Recordó los días de un verano que quedaba ya muy lejano en el tiempo, en su tiempo, y más aún en el tiempo que ya no lo es de los que ni están por aquí ahora. Recordó. Y con las alas puestas en el modo inverso se desplazó volando a unos días felices, cargados de gritos de niños, risas, playa, salada humedad y bañadores tendidos en el patio, y ella, resguardada de todo esto, en su cuarto. Sintió el tacto seco de unas p...