Cuento de Navidad al Revés

Una noche, sentado a la puerta de su gran palacio, el emperador descubrió que su traje más preciado estaba hecho con los hilos del Amor. Desde entonces, no le importó que los otros adularan falsamente los colores y tejidos con que estaba cosida aquella pieza, de la que sólo veía su realidad el más pequeño de los niños.


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